El corredor de Ensenada, de 22 años, colocó en su palmarés la victoria numero 26 coronando en solitario el Grand Colombier.

En un duelo por todo lo alto en las rampas del Grand Colombier, el mexicano Isaac del Toro (UAE) superó al español Juan Ayuso para ganar la séptima etapa del Tour Auvernia Ródano Alpes. La jornada, disputada entre La Bridoire y el Grand Colombier, abarcó 133.6 km. Se mantuvo viva la general con el australiano Luke Tuckwell al frente.

El final fue emocionante. Hubo una intensa jornada marcada por una neutralización y una caída de Paul Seixas que congeló la sangre de la afición francesa. El ataque lejano de Juan Ayuso fue superado por el vencedor de la etapa, Isaac del Toro, quien se mostró más fuerte que el español en el tramo decisivo.

El corredor de Ensenada, de 22 años, colocó en su palmarés la victoria número 26. Coronó en solitario el Grand Colombier. Llegó a meta con tiempo para ponerse las gafas y hacer un pase torero sobre la línea. Cruzó con un tiempo de 3h 41:41, a una media de 36.2 km/h. Esto hizo inútil el ataque lejano de Juan Ayuso, que le siguió a 25 segundos.

Tercera plaza para el noruego Johannessen a 38 segundos. Jorgenson fue cuarto a 41. Meritoria quinta plaza para el belga del Movistar, Uijtdebroeks. Seixas, magullado, salvó los muebles a 1.21. Dentro del top 10 llegaron tres españoles más: Cristian Rodríguez, José Félix Parra y Jan Castellón. El líder, Luke Tuckwell, llegó a tiempo para salvar el maillot amarillo, a 2.33.

Todo se decidirá en la jornada reina de este domingo en el Plateau de Solaison. Tuckwell cederá el mando. Jorgenson, Del Toro, Ayuso, Johannessen y Seixas se aprietan en apenas un minuto. Será un final de Tour no apto para cardíacos.

Caída seria de Seixas y Castrillo se retira

Antes del banderazo de salida oficial, y con las bajas de Onley y Almeida, ya hubo percances. Una caída retiró al esloveno Glivar. Dañó al colombiano Daniel Felipe Martínez y al español Alex Díaz (Caja Rural). El inicio fue con nervios por provocar una fuga en un día exigente. La ruta tuvo 6 puertos, 4,000 metros de desnivel y la cima final del Grand Colombier.

El día fue movido, con más sobresaltos. La etapa hubo de neutralizarse en el descenso del tercer puerto, la Cota de Saint-Maurice-de-Rotherens, por la presencia de grava en la carretera. La organización ordenó bajar con prudencia antes de volver a la normalidad.

Sin formarse la fuga, a 96 km de meta, hubo convulsión total. Ocurrió la aparatosa caída de Paul Seixas. El gran favorito estuvo tendido en la cuneta más de 3 minutos. Volvió a subirse a la bici con el culote y maillot hechos jirones. El lionés, rodeado de compañeros, fue obligado a perseguir al pelotón a más de 4 minutos.

Hubo zozobra para el ciclismo francés. La joya que puede optar al Tour después de más de 40 años de sequía gala se magulló en exceso. Su presencia en la 'Grande Boucle' ya se convertía en una incógnita. Seixas sufría sus heridas, pero no le faltó coraje para no rendirse.

Seixas recupera y Carlos Rodríguez, en la fuga

El ganador de la Itzulia coronó Les Lacets du Grand Colombier (1a, 7.1 km al 8.4%) a 2.50 minutos de la fuga. En ella estaban Carlos Rodríguez, Paret-Peintre, Simmons, De Plus y Tobias Johannessen. El español, junto a De Plus, formaba mayoría para el Ineos.

Lejos de hundirse, Seixas mostró una faceta nueva en su incipiente trayectoria: la del corredor de raza que se resiste a la rendición. Con los codos y rodillas ensangrentadas, asumió la persecución. Limó tiempo a marchas forzadas. Mostró capacidad de reacción y enorme trabajo de su equipo.

La resurrección iba tomando cuerpo. Seixas se unió al pelotón perseguidor de la fuga en el ascenso al Col du Richemond (2a, 7.7 km al 6%). En el descenso ya estaba el gran grupo al completo, menos los retirados. Entre ellos estaba el español Pablo Castrillo, otra baja para el Movistar.

Ayuso lo intenta y Del Toro remata una victoria de altura

Fue una etapa nueva y emocionante. El Grand Colombier (Especial, 8.5 km al 1.1%) fue juez único. El Lidl Trek de Ayuso fue clave para echar abajo la escapada. Hubo intenciones claras para los objetivos del ciclista de Jávea. El líder Tuckwell enseguida cedió. Fue una despedida temprana del maillot amarillo. Seixas, acusando el esfuerzo, aguantaba como podía.

A 6,6 km de meta salió a escena Juan Ayuso. Estaba dispuesto a demostrar su mejor versión. Atacó a ritmo, sin estridencias. Soltó a Tulett, Jorgenson, Del Toro, Johannessen y Uijtdebroeks. Este último es el belga llamado a ser el capitán del Movistar en el Tour.

Ayuso se la jugó a todo o nada. Se echó la etapa a la espalda en busca de un triunfo balsámico. Son triunfos que inyectan moral. A 4 km de meta la inquietud se apoderó de alguno de los rivales de la general. Isaac del Toro arrancó ante los ojos de Jorgenson, sin respuesta. El mexicano amenazaba con un pedaleo más fluido que el del español.

Hubo duelo bajo el sol en las pendientes del Grand Colombier. Ayuso y Del Toro, antiguos compañeros en el UAE, estaban sin secretos y enfrascados por la gloria. A 1.6 km de meta ya iban juntos. El mexicano tenía una bala más y la gastó arrancando apenas se puso a la altura del alicantino.

Del Toro se vino arriba mientras Ayuso pagaba su osadía, tal vez demasiado temprana. El líder del equipo emiratí ya no dio más explicaciones. Se disparó hasta la cima. Allí levantó los brazos después de 90 días, cuando venció en la Tirreno Adriático.

Para finalizar, un etapón

Este domingo finaliza la prueba francesa con la octava etapa. Será entre Beaufort y Plateau de Solaison-Brison, de 120,1 km. Es el plato fuerte para echar el telón de la prueba alpina. Habrá nada menos que cuatro puertos: dos de primera y otros dos de categoría especial.

De salida, a escalar el Col du Pré (1a, 7 km al 9,4). Tras el descenso, puerto fuera de categoría: la subida de Bisanne (11.5 km al 8.6). Después llegará un puerto Tour, el Col de Aravis (1a, 7 km al 6.8). Finalmente, el cierre en el Plateau de Solaison (Especial, 11.5 km al 9 por ciento). Es un escenario por todo lo alto.